//
you're reading...

Climate Change

El Golfo de San Lorenzo es un histórico rompecabezas de oxígeno

Gracias a Luis Pomales Velázquez por su tiempo editando esta publicación en español.

Cada verano, la Escuela Graduada de Oceanografía (GSO, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Rhode Island auspicia estudiantes subgraduados de todo el país para participar en investigaciones oceanográficas. Estos Becarios/as de Investigación Subgraduados en el Verano (SURFOs, por sus siglas en inglés) no solo tienen la oportunidad de trabajar con investigadores de GSO, sino que también han dedicado parte de su tiempo a aprender cómo comunicar esta ciencia al público. Aunque su experiencia de investigación fue virtual este verano, hicieron un trabajo fantástico. Siga leyendo para descubrir qué han estado haciendo y por qué todos deberían estar tan emocionados como ellos por su trabajo.

Adalberto Ubinas Romero es un estudiante de último año en la Universidad de Puerto Rico en Humacao con especialización en biología marina costera. Interesado en la salud de la columna de agua, la patología vegetal y la taxonomía. Aspira a terminar su bachillerato y continuar estudios graduados con el objetivo de obtener un PhD.

— — — — — — —

El Golfo de San Lorenzo es un mar relativamente pequeño, situado entre Terranova y Nueva Escocia, Canadá. El Golfo recibe una constante entrada de agua fresca por parte del Río de San Lorenzo, esto crea el Estuario de San Lorenzo, conocido por ser uno de los sistemas estuarinos más grandes del mundo. La presencia de este sistema estuarino tiene un impacto significativo ya que es el hogar de una diversa gama de especies de grado comercial. Entre ellas figuran el bacalao del Atlántico, los cangrejos de nieve y diferentes tipos de peces platija o lenguados. No sólo esto, sino que el Golfo también es el hogar de especies como la ballena beluga, el delfín de flanco blanco y los cachalotes, lo que añade no sólo su valor económico sino también su importancia biológica.

Un legado de interrogantes

La importancia del Golfo ha sido motivo de amplias investigaciones, principalmente con el propósito de llevar un registro de la salud del golfo y de los factores que podrían afectar a la diversidad biológica y, por consiguiente, a la economía de la zona. De hecho, los registros históricos muestran que se han realizado investigaciones desde los años 1930.

Aquí se observa el planeador llamado “pearldiver” que utilizamos durante el 2019 para obtener la data de nuestro proyecto. Adalberto hizo este gráfico.

Para comprender el estado de una masa de agua, ciertos parámetros son factores clave que debemos tener en cuenta. Estas medidas básicas son: la temperatura, la salinidad, el PH (que nos ayuda a entender cuán ácida o básica es el agua) y el contenido de oxígeno disuelto en el agua. Históricamente, estas mediciones se han tomado desde estaciones fijas o expediciones en barco.

Actualmente el uso de la tecnología se ha convertido en un aliado importante para obtener y registrar esta información. Para nuestro proyecto de investigación hemos implementado el uso de Planeadores Submarinos (gliders) para obtener estos datos. Los planeadores son un tipo de Vehículos Submarinos Autónomos (AUV, por sus siglas en inglés). Estos vehículos toman muestras dependiendo del tipo de sensores que llevan y nos ayudan a obtener una gran cantidad de variables especificas según se deseen observar en el laboratorio. Una de las mayores ventajas de utilizar estos vehículos es el hecho de que los podemos pilotear remotamente para obtener muestreos discretos y/o sostenidos en el área de studio.

Entonces, ¿cuál es el problema con el oxígeno?

En el último siglo el punto focal que ha causado que el Golfo de San Lorenzo se convirtiera en un punto de interés científico es debido a que los niveles de oxígeno de las zonas de aguas profundas son significativamente differente en comparación con el resto de la columna de agua. El agua de estas cuencas profundas se describe como anóxica, lo que significa que tienen niveles de oxígeno peligrosamente bajos. Este fenómeno crea un efecto dominó que podría tener un impacto permanente no sólo en las comunidades de vida silvestre que habitan en esta región sino también en los estilos de vida de quienes dependen del Golfo para sustentar a sus familias, tales como los pescadores, las compañías suplidoras de peces, los restaurantes y hasta los servicios de transportación.

Hay muchos factores que podrían ser las razones de estas zonas de bajo oxígeno, entre ellos se incluyen el cambio climático, las corrientes cálidas de bajo oxígeno que podrían estar agotando el oxígeno existente e incluso las bacterias que pueden usar el oxígeno al decomponer la materia orgánica. Sin embargo, hasta ahora el alcance de esta última razón no se ha estudiado ni entendido completamente.

Esto es un corte transversal de la columna de agua del Golfo tomada por el pearldiver, Es importante notar la coloración roja obscura en el fondo del golf. Esto denota los niveles de oxigenación bajos. Adalberto hizo este gráfico.

Así que, ¿qué estamos haciendo para ayudar a explicar esto?

Este proyecto formó parte de un programa de internado localizado en la Universidad de Rhode Island. Debido a la pandemia del COVID-19, el equipo de trabajo se vio forzado a trabajar a distancia pero gracias a que los datos que estamos utilizando son provistos por el planeador. Esto nos permite aportar no solo al conocimiento científico sino que también al interesante fenómeno que se encuentra en el Golfo de San Lorenzo, Canadá.

El objetivo de nuestra investigación es entender la extensión espacial y temporal de las zonas de bajo oxígeno del Golfo de San Lorenzo. Una vez que se complete el análisis de los datos, se creará una fusión de datos basada en los datos obtenidos de los planeadores, bases de datos existentes y literatura con el fin de desarrollar una línea de tiempo con los eventos pasados de los niveles de oxígeno del Golfo y para entender cómo estos nivelex de oxígeno fluyen, se extienden e impactan otros factores de la zona.

I am a PhD student in the Rynearson Lab studying Biological Oceanography at the Graduate School of Oceanography (URI). Broadly, I am using genetic techniques to study phytoplankton diversity. I am interested in understanding how environmental stressors associated with climate change affect phytoplankton community dynamics and thus, overall ecosystem function. Prior to working in the Rynearson lab, I spent two years as a plankton analyst in the Marine Invasions Lab at the Smithsonian Environmental Research Center (SERC) studying phytoplankton in ballast water of cargo ships and gaining experience with phytoplankton taxonomy and culturing techniques. In my free time I enjoy making my own pottery and hiking in the White Mountains (NH).

Discussion

No comments yet.

Talk to us!

WP Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com
%d bloggers like this: